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viernes, 22 de febrero de 2013

Tarta merengada de almendra. Receta

Tarta de almendra

Para empezar el fin de semana con buen pie hoy os propongo una receta dulce. Una tarta merengada de almendra que cocinaréis en un momentito y que, si os gustan las almendras, os va a encantar.

Queda tan suave que casi podríamos decir que se funde en el paladar. Quizás, os de pereza hacer la masa quebrada que lleva como base, pero de verdad que merece la pena y no tiene nada que ver con las compradas. ¿Preparados? ¿Sí? pues, manos a la obra.

Ingredientes

  • Para la masa quebrada: 300 gr de harina, 150 gr de mantequilla, 60 gr de agua, 1 cucharada de azúcar glas
  • Para el relleno: 80 gr de claras (son aproximadamente cinco), 200 gr de almendras crudas molidas, 200 gr de azúcar glas

Cómo hacer Tarta merengada de almendra

Lo primero es preparar la masa quebrada, para ello ponemos en un recipiente la harina y el azúcar glas y el agua y luego, agregamos la mantequilla cortada en cubitos. Mezclamos bien hasta conseguir una masa homogénea. Al principio cuesta un poco porque la mantequilla estará dura, ayúdate de las manos para ir deshaciendo los cubos de mantequilla.

Con esa masa forramos un molde de 22 cm y horneamos a 180ºC durante 10 – 15 minutos, es importante que pongas algo que pese sobre la masa, yo utilizo garbanzos pero puedes usar judías o unas bolillas de cerámica que venden para esto precisamente.

Para hacer el relleno, muy sencillo, montamos las claras con una batidora de barillas, no hace falta que quede un merengue muy firme. Y luego le agregamos la harina de almendra y el azúcar. Mezclamos bien y ponemos sobre la masa quebrada previamente horneada.

Volvemos a hornear durante 20-25 minutos a 180º. Veréis que toma un ligero tono tostado, eso es que está lista.

tarta de almendra paso a paso

Tiempo de preparación | 45 minutos
Dificultad | fácil

Degustación

Para degustar esta receta de tarta merengada de almendra una vez que salga del horno déjala enfriar completamente, desmolda y disfruta. Espero que os guste y buen fin de semana.

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martes, 12 de febrero de 2013

Espirales de queso y mostaza. Receta

oks

Esta receta de espirales de queso y mozarella es ideal para aprovechar los trozos de queso que quedan en la nevera, de cualquier queso, por eso no os he puesto ninguna variedad en especial. Yo aproveché un trozo de manchego y el resultado fue delicioso.

Serví estos palitos como aperitivo en una comida formal y nos gustó mucho a todos. He pensado que la próxima vez los espolvorearé con sésamo tostado o pipas de girasol. La verdad es que admiten muchas variaciones y son tan fáciles de preparar que no hay excusa para no animarse a hacerlos.

Ingredientes para 25 espirales

  • 75 gr de harina tamizada, una pizca de sal, 50 gr de mantequilla ablandada, 50 gr de queso rallado, 1 yema de huevo, 1 cucharadita de mostaza de Dijon.

Cómo hacer espirales de queso y mostaza

Empezamos poniendo la harina, la sal y la mantequilla en un cuenco y frotamos con los dedos hasta formar migas. Añadimos el queso y mezclamos. Aparte, batimos la yema con una cucharada de agua fría y la mostaza. Agregamos a las migas y amasamos.

Formamos una bola con la masa, la envolvemos con film trasparente y la guardamos en la nevera 15 minutos. Transcurrido este tiempo, la sacamos y la extendemos, dándole forma de rectángulo. Con un cuchillo afilado, cortamos tiras de 1 cm de ancho, aproximadamente.

pasoapaso

Hacemos girar cada tira de masa para darle forma de espiral. Disponemos las espirales en una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado o untada de mantequilla y cocemos 15 minutos a horno precalentado a 200ºC. Las dejamos enfriar y ya están listas para comerlas.

Tiempo de elaboración | 40 minutos
Dificultad | Fácil

Degustación

Esta receta de espirales de queso y mostaza puede servirse tanto fría como templada, de ambas formas están deliciosas. Si queremos adelantar tarea, podemos prepararlas con antelación y congelar la masa antes de hornearlas, después bastará con meterlas en el horno precalentado y quedarán igual de deliciosas. Conservaremos las espirales en un recipiente hermético, para que no se ablanden.

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miércoles, 6 de febrero de 2013

Pastas fáciles de chocolate y fresas. Receta para San Valentín

Pastas fáciles de chocolate y fresa. Receta para San Valentín

Quedan poco días para San Valentín y poco a poco os vamos ofreciendo recetas idóneas para ese día como estas pastas fáciles de chocolate y fresas. En este caso he querido unir en unas sencillas galletas dos ingredientes de los que dicen resultan afrodisiacos.

Sea así o no, lo que hay que hacer para nuestras parejas es en todo caso algo que les guste, y en el mío no hay mayor satisfacción que preparar algo que contenga chocolate para hacerle el chico más feliz del mundo. Así que esta opción es estupenda si os veis en esta tesitura.

Ingredientes para 16 pastas grandes

  • 230 gr de harina de repostería, 20 gr de cacao puro en polvo, 6 gr de impulsor químico (Royal), 1 pizca de sal, 110 gr de azúcar, 110 gr de mantequilla, 100 ml de nata para montar, 20 gr de fresas deshidratadas.

Cómo hacer pastas fáciles de chocolate y fresas

Calentamos el horno a 200º con calor arriba abajo. En un cuenco amplio tamizamos la harina, el impulsor y el cacao en polvo. Hacemos un hueco en el centro donde echamos el azúcar, la sal, la mantequilla semi líquida, la nata y las fresas deshidratadas. Mezclamos poco a poco hasta formar una masa lisa y más bien blandita.

Formamos bolitas de masa que aplastamos ligeramente y las colocamos en una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado. Horneamos las pastas unos 20 minutos o hasta que notemos la superficie de la pasta ligeramente dura. El tiempo de horno dependerá del tamaño que hayamos hecho las pastas.

Dejamos que las pastas enfríen en la bandeja durante 10 minutos y las pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse antes de servirlas. Las debemos conservar en una lata preferentemente para que nos duren varios días en perfecto estado.

Pastas fáciles de chocolate y fresa. Receta para San Valentín

Tiempo de elaboración | 50 minutos
Dificultad | Baja

Degustación

Estas pastas fáciles de chocolate y fresas son perfectas para San Valentín porque no cuesta nada hacerlas, así que tendréis tiempo de hacer los preparativos oportunos para una cena especial sin perder mucho tiempo en la cocina. También se pueden elaborar con antelación si os viene mejor.

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sábado, 2 de febrero de 2013

La espelta, un cereal antiguo con grandes propiedades

Harina de espelta

Si seguís habitualmente Directo al Paladar habréis visto que ayer nos sumábamos a la celebración twittera del #DíadelaEspelta, así que mi compañero Pakus os proponía un delicioso pan elaborado con la harina de este cereal y yo hoy os traigo unas galletas veganas también elaboradas con ella. Pero quizá es una gramínea de la que nunca habíais oído hablar y os resulte desconocida, lo cierto es que no es un ingrediente nuevo, ni un producto híbrido entre otros cereales, la espelta, también llamada escanda, lleva ya muchos siglos con nosotros y esta vez creo que para quedarse en nuestra cocina.

Aparentemente es similar al trigo, pero su nombre oficial es Triticum aestivum var. espelta, y es considerada como el origen de todas las variedades de trigo actuales, pero es en esta última década cuando la popularidad de la espelta ha crecido vertiginosamente gracias al reconocimiento de sus múltiples cualidades nutricionales y a su uso en la gastronomía. Sepamos un poco más de la historia de este cereal tan antiguo, y tan de moda a la vez.

Origen

El origen de la espelta se sitúa hace casi 7000 años en Irán, extendiéndose su cultivo hacia oriente, por lo que existen referencias de su uso en el Antiguo Egipto e incluso en China, en donde también se utilizó, aparte de cómo alimento, en la elaboración de bebidas del tipo de la cerveza.

Poco a poco a través de los Balcanes llegó a Europa y en la Edad Media constituía el cereal con el que elaboraban el pan para las clases más pudientes, quedando el pan de centeno destinado para las gentes más pobres. Es en el siglo XIX cuando comienza el declive de la espelta debido principalmente a la presencia de una dura corteza que protege el grano y que necesita de su descascarillado antes de la molienda, aunque también influyó su bajo rendimiento productivo a la hora de ser cultivada. Comienza poco a poco a dejar de usarse la escanda, quedando relegada a elaboraciones tradicionales en núcleos rurales.

Cultivo de cereal

En la actualidad crece en Europa en zonas montañosas de países como España, Austria, Suiza, Alemania, siendo sus dos principales productores estos dos últimos. Y es que el cultivo de la espelta soporta muy bien el frío y la falta de agua, adaptándose a climas adversos y terrenos poco propicios para otros cereales, además posee una elevada resistencia a plagas y enfermedades que evita el uso de pesticidas por lo que se ha instaurado como una variedad de trigo ideal para el cultivo ecológico.

Beneficios nutricionales de la espelta

La espelta es un cereal altamente energético ya que sus nutrientes principales son los carbohidratos aunque aporta menos calorías que la harina clásica de trigo, pero destaca sobre todo por su alto contenido en proteínas de elevado valor biológico con aminoácidos como la lisina, escasa en otros cereales. Siendo también una estupenda fuente de minerales y vitaminas sobre todo del grupo B.

Su harina tiene un sabor ligeramente dulce con un toque que recuerda a la nuez, siendo más soluble en agua, más fácil de digerir que la harina de trigo y aunque mucho más pobre en gluten que otros trigos panificables, sigue teniendo gluten, por lo que es un cereal que no deben de consumirlo los celíacos.

Aunque sí que se ha observado que personas que dejan de tomar alimentos que contienen trigo común y se pasan a la espelta notan mejoría en el caso de problemas de salud que padecían sin una explicación aparente, por lo que se está introduciendo como una alternativa tanto en aquellos que buscan variar los cereales que consumen escogiendo opciones más saludables, como a nivel médico y nutricional en dietas y determinadas alteraciones.

Maneras de utilizar la espelta

Normalmente la solemos encontrar molida en forma de harina, pero la espelta también tiene otras presentaciones que resultan igualmente sabrosas a la hora de cocinar con ella. Cuando nos encontramos la espelta molida esta puede ser de dos tipos principalmente, integral y la espelta blanca. Esta última es aquella a la que se le ha quitado el salvado y sustituye en gran medida en cualquier receta a la harina de trigo de todo uso. En cambio la espelta entera se acerca más al color y textura del trigo común integral y se emplearía en las recetas de pastelería y panadería como ésta, con pequeñas modificaciones en las cantidades.

pan de espelta

Con la harina de espelta se puede preparar pasta fresca casera para platos de pasta y sopas pero también galletas, panes y otros productos horneados. Sin embargo hay que tener en cuenta es una harina más soluble en agua que la de trigo común por lo que se recomienda cuando queramos adaptar una receta a la harina de espelta, usar tres cuartos de la cantidad de líquido recomendada, por lo que se suele empezar con esta cantidad y dependiendo de las características de la escanda que estemos empleando ir añadiendo después más líquido hasta conseguir la consistencia adecuada.

El gluten de la harina de espelta es más frágil que el de la harina de trigo, por lo cual hay que ser mucho más suave a la hora del amasado con la harina de este cereal y no sobremezclar o amasar de más, ya que un exceso nos puede dar lugar a una preparación de textura desmenuzable.

Hay que tener en cuenta que debido a esta estructura de gluten más frágil las preparaciones con harina de espelta no aumentan tanto de tamaño al levar y hornear como aquellas preparadas con harina de trigo común, sin embargo la corteza será más blanda y suave. Sería ideal para elaborar panes con ella que pudiésemos contar con la ayuda de masa madre y mejor añadiéndole una parte de harina de fuerza a la proporción de ingredientes.

Lo ideal para conservar la harina de espelta es tenerla refrigerada, además es recomendable comprarla en un sitio que sepamos tiene movimiento la venta de este cereal y en pequeñas cantidades. Si la vamos a consumir muy rápido podemos conservarla en un lugar oscuro y fresco guardada en un recipiente hermético.

Grano de espelta

Por último también deciros que se puede encontrar la espelta en grano, que se pueden cocinar enteros para añadirlos a nuestras ensaladas y otras preparaciones, aunque también la podemos consumir en forma de germinados, en donde se multiplican los nutrientes y además poseen un sabor dulzón muy agradable.

Ahora que ya conocéis un poco más de este cereal, os aconsejo que lo busquéis y comencéis a disfrutar de su sabor y sus propiedades nutricionales. Hay personas que ya lo han hecho y no han vuelto al trigo común, y esperemos que esta vez la espelta no solo sea una moda y haya vuelto para quedarse durante mucho tiempo.

Imágenes | Sidelong | Juan Antonio Capo
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viernes, 25 de enero de 2013

Pastas rápidas de mantequilla y mandarina. Receta

Pastas rápidas de mantequilla y mandarina. Receta

Creo que soy totalmente adicta a los bizcochos y a las galletas o pastas. Es como un pequeño vicio que tenemos en casa y siempre procuro tener algo hecho para las visitas inesperadas. Así con un simple café haces una merienda en un momento. Estas pastas rápidas de mantequilla y mandarina además son perfectas porque no se tarda nada en hacerlas ya que no necesitan reposo en frío.

Como estamos en plena temporada de mandarinas las he aromatizado con esta ralladura pero podéis elegir el sabor que más os convenga para darle un poco de gusto a estas pastas, y que no se queden simplemente con el típico sabor de la mantequilla que contienen.

Ingredientes para 12 pastas grandes

  • 220 gr de harina floja, 80 gr de azúcar, 6 gr de impulsor químico (Royal), 110 gr de mantequilla, 70 ml de nata, 1 pizca de sal, ralladura de 2 mandarinas.

Cómo hacer pastas rápidas de mantequilla y mandarina

Calentamos el horno a 200º con calor arriba abajo. En un cuenco amplio tamizamos la harina. Hacemos un hueco en el centro donde echamos el azúcar, el impulsor, la sal, la mantequilla blanda, la nata y la ralladura de las dos mandarinas. Mezclamos poco a poco hasta formar una masa lisa.

Formamos bolitas de masa que aplastamos ligeramente y las colocamos en una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado. Horneamos las pastas unos 15 minutos o hasta que los bordes estén ligeramente dorados. El tiempo de horno dependerá del tamaño que hayamos hecho las pastas.

Sacamos del horno la bandeja y dejamos que las pastas enfríen sobre la bandeja antes de servirlas. Las debemos conservar alejadas de la luz y la humedad para que nos duren varios días en perfecto estado.

Pastas rápidas de mantequilla y mandarina. Receta paso a paso

Tiempo de elaboración | 40 minutos
Dificultad | Baja

Degustación

Estas pastas rápidas de mantequilla y mandarina son perfectas para tomar con un té a media tarde. Si no somos de té las podemos servir al desayuno o para tomar después de comer con el café. Se conservan varios días en perfecto estado si las mantenemos en una lata hermética alejadas de la humedad.

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viernes, 7 de diciembre de 2012

Biscotti de higos y almendras. Receta de Navidad

Biscotti de higos y almendras. Receta de Navidad

Una de las cosas que más me gusta el invierno es que no tengo ninguna pereza en encender el horno aunque sea a diario, sobretodo para hornear magdalenas, galletas o bizcochos que es lo que habitualmente nunca falta en casa para desayunos y meriendas, y por supuesto para visitas imprevistas. Estos biscotti de higos y almendras son una de esas preparaciones que me encanta hacer en esta época, ya que se aprovechan los higos secos que siempre quedan dando vueltas por casa y son deliciosos.

Además puedes presentarlos perfectamente en la bandeja de dulces navideños porque aun no gustándote los higos secos, no podrás resistirte a estos pequeños y crujientes bocados. Por supuesto puedes variar los frutos secos y la fruta. Otras opciones deliciosas son frambuesas, pistachos, avellanas, orejones; las posibilidades son varias y todas ellas fantásticas.

Ingredientes para 12 biscotti

  • 25 gr de mantequilla, 110 gr de harina normal, 75 gr de azúcar, pizca de sal, 1 pizca de impulsor químico, 40 gr de almendras peladas, 50 gr de higos secos, unas gotas de zumo de limón, ralladura de 1/2 limón, 1 huevo grande, un poco de vainilla.

Cómo hacer biscotti de higos y almendras

Precalentamos el horno a 180º con calor arriba abajo. En un cuenco mezclamos la harina, el azúcar, la sal y el impulsor. Agregamos las almendras y los higos picados, el zumo de limón y la ralladura y mezclamos muy bien. En otro cuenco batimos el huevo con la mantequilla derretida tibia y la vainilla.

Lo unimos a la primera mezcla y unimos hasta formar una masa muy pegajosa. Cubrimos una bandeja de horno con papel y colocamos la masa en forma de rollo. Horneamos durante unos 35 minutos hasta que esté ligeramente dorada. Sacamos del horno y dejamos enfriar unos minutos. Cortamos la masa con un cuchillo de sierra en rodajas de unos dos centímetros de grosor. Bajamos el horno a 160º.

Colocamos de nuevo las rebanadas en la placa de horno y horneamos unos 10 minutos más por cada lado. Nos quedarán los biscotti dorados, el punto lo podemos elegir nosotros ya que personalmente me gustan bien crujientes. Pasamos a una rejilla y dejamos enfriar completamente antes de consumirlos.

Biscotti de higos y almendras. Receta de Navidad paso a paso

Tiempo de elaboración | 60 minutos
Dificultad | Baja

Degustación

Estos biscotti de higos y almendras son un bocado perfecto para disfrutar junto a un buen té o chocolate caliente. Personalmente me encanta mojarlo en una taza de chocolate recién hecho. Para conservarlos en perfecto estado durante varios días, y se mantengan bien crujientes, debes guardar los biscotti en una lata hermética o caja sin que les de el aire, nunca en plástico.

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martes, 27 de noviembre de 2012

Receta de pollo frito al estilo vienés

Pollo frito al estilo vienés

Voy a tener que dejar de ojear el libro cocina para hombres, porque tiene demasiadas recetas apetecibles y poco saludables, como este pollo frito al estilo vienés, solo adecuado si tienes previsto no comer durante días, porque está frito en mantequilla, pero que te hace salivar con solo olerlo, o incluso recordarlo.

Es una receta sencilla, como todas las del libro, aunque el arte del rebozado y el empanado a veces se resiste a las manos menos diestras, el esfuerzo de lograr una capa crujiente y sabrosa antes de morder el pollo merecera la pena el esfuerzo y el aprendizaje.

Ingredientes para 2 personas

1/2 Kg de pollo (alitas, pechugas, muslitos, lo que se prefiera), 2 huevos, harina, pan rallado, 100gr de mantequilla, sal y pimienta

Pollo frito al estilo vienés - ingredientes

Cómo hacer pollo frito estilo vienés

Lo primero es limpiar el pollo y quitarle las plumas que pueda tener en la piel. Luego salpimentamos y procedemos a empanar. Para ello disponemos tres platos, uno con harina, otro con los huevos batidos y otro con el pan rallado.

El proceso para empanar es el de siempre: primero la harina, luego el huevo y por último el pan. La clave para que quede un buen empanado es impregnar bien la carne con el huevo, para que así se adhiera bien el pan rallado y no se desprenda durante la fritura.

Una vez tenemos el pollo listo, derretimos la mantequilla en una sartén a fuego medio. Si vemos que queda algo escasa, podemos añadir un poco de aceite de oliva de alguna variedad suave (hojiblanca o arbequina, por ejemplo). Cuando el aceite se caliente, añadimos el pollo.

Hay que tener cuidado de no subir demasiado el fuego y mover las piezas con frecuencia, para que la carne se haga bien sin llegar a quemar el empanado. También hay que tener en cuenta que los trozos más grandes, como los muslos, tardarán más en hacerse. Por último, colocamos el pollo frito sobre un poco de papel de cocina para retirar el aceite sobrante.

Pollo frito al estilo vienés - elaboración

Dificultad | Fácil
Tiempo de elaboración | 20 minutos

Degustación

Al haberse frito en mantequilla, el pollo frito al estilo vienés tiene un sabor diferente a los empanados a los que estamos acostumbrados. Además, tampoco es habitual empanar alitas y muslos, así que es una buena manera tanto para salir de la rutina como para sorprender a los amigos cuando vengan a ver el fútbol.

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