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sábado, 23 de febrero de 2013

Tomando el pelo al consumidor: aceite de la oliva

Patatas con aceite de la oliva - 1

Estoy un poco indignado. No me gusta que me tomen el pelo como consumidor, y menos cuando lo hacen de forma burda y descarada como es el caso de estas patatas fritas con aceite de la oliva que he comprado esta misma mañana para picar en el aperitivo.

El paquete, de color verde oliva, se puede leer de forma clara: “patatas artesanas, con aceite de la oliva”. En un lateral, además, aparece una pequeña aceitera, una ramita de olivo y unas aceitunas, rodeadas por una inscripción que reza “con 30% menos de aceite”.

Patatas con aceite de la oliva - 2

Hasta aquí nada fuera de lo normal, así que me decido a comprarlas frente a otras que no dicen nada de aceites o que ya sé que están fritas con aceite de girasol u otros aceites vegetales. Pero la sorpresa vendría luego.

Durante el aperitivo, las patatas tienen un sabor extraño, como ligeramente ácidas. No es que estén malas, simplemente es que no es el sabor que uno espera de unas patatas fritas en aceite de oliva, así que allá que voy a comprobar los ingredientes para encontrarme lo siguiente:

Ingredientes: Patatas seleccionadas, aceite de orujo de oliva y sal

Patatas con aceite de la oliva - 3

Como sabéis, el aceite de orujo de oliva es el menos bueno de todos los aceites extraídos de la oliva. Como su nombre indica, se obtiene del orujo de oliva, que es un subproducto de la aceituna, —el virgen extra es el del primer prensado en frío—, aprovechando las grasas adheridas y los residuos de huesos y pieles de las aceitunas, utilizando disolventes en la extracción, para luego ser refinado.

No pasa nada por utilizar este aceite para freír, de hecho, el aceite de orujo de oliva es más saludable de lo que creemos, y la verdad es que lo prefiero a los misteriosos “aceites vegetales”. Lo que no me vale es que me engañen con la argucia de decir “con aceite de la oliva” en vez de la clásica “con aceite de oliva”.

Patatas con aceite de la oliva - 4 De regalo, lleva trazas de todo

La legislación en cuanto al etiquetado del aceite de oliva es muy estricta, y solo pueden llamarse como tal los “aceites que contiene exclusivamente aceites de oliva que se han sometido a un tratamiento de refinado y de aceites obtenidos directamente de aceitunas”, mientras que si se quiere llamar virgen extra debe ser un “aceite de oliva de categoría superior obtenido directamente de aceitunas y sólo mediante procedimientos mecánicos”

Por contra, el orujo de oliva se define como “aceite que contiene exclusivamente aceites procedentes del tratamiento del orujo de oliva y de aceites obtenidos directamente de aceitunas”, de ahí que los fabricantes hayan tenido que incluir el perverso “la” para hacer creer al consumidor que se trata de aceite de oliva, pero sin infringir escandalosamente la ley, aunque igualmente diría que es publicidad engañosa.

Insisto en que no me parece nada mal que se use aceite de orujo de oliva para la fritura de estas patatas de Fritoper, bajo la marca Rico’s —aunque su sabor deja bastante que desear— simplemente me da mucha rabia la cara de tonto que se me queda cuando me engañan con nocturnidad y alevosía.

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martes, 12 de febrero de 2013

Espirales de queso y mostaza. Receta

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Esta receta de espirales de queso y mozarella es ideal para aprovechar los trozos de queso que quedan en la nevera, de cualquier queso, por eso no os he puesto ninguna variedad en especial. Yo aproveché un trozo de manchego y el resultado fue delicioso.

Serví estos palitos como aperitivo en una comida formal y nos gustó mucho a todos. He pensado que la próxima vez los espolvorearé con sésamo tostado o pipas de girasol. La verdad es que admiten muchas variaciones y son tan fáciles de preparar que no hay excusa para no animarse a hacerlos.

Ingredientes para 25 espirales

  • 75 gr de harina tamizada, una pizca de sal, 50 gr de mantequilla ablandada, 50 gr de queso rallado, 1 yema de huevo, 1 cucharadita de mostaza de Dijon.

Cómo hacer espirales de queso y mostaza

Empezamos poniendo la harina, la sal y la mantequilla en un cuenco y frotamos con los dedos hasta formar migas. Añadimos el queso y mezclamos. Aparte, batimos la yema con una cucharada de agua fría y la mostaza. Agregamos a las migas y amasamos.

Formamos una bola con la masa, la envolvemos con film trasparente y la guardamos en la nevera 15 minutos. Transcurrido este tiempo, la sacamos y la extendemos, dándole forma de rectángulo. Con un cuchillo afilado, cortamos tiras de 1 cm de ancho, aproximadamente.

pasoapaso

Hacemos girar cada tira de masa para darle forma de espiral. Disponemos las espirales en una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado o untada de mantequilla y cocemos 15 minutos a horno precalentado a 200ºC. Las dejamos enfriar y ya están listas para comerlas.

Tiempo de elaboración | 40 minutos
Dificultad | Fácil

Degustación

Esta receta de espirales de queso y mostaza puede servirse tanto fría como templada, de ambas formas están deliciosas. Si queremos adelantar tarea, podemos prepararlas con antelación y congelar la masa antes de hornearlas, después bastará con meterlas en el horno precalentado y quedarán igual de deliciosas. Conservaremos las espirales en un recipiente hermético, para que no se ablanden.

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lunes, 11 de febrero de 2013

Ensalada de naranja y fresones. Receta

Ensalada de naranja y fresones. Receta

Las ensaladas con fruta me gustan muchísimo, ya que por un lado las frutas nos ayudan a hacerlas más variadas y que no se conviertan en un plato aburrido, y por otro las completamos aportando color y sabor. La ensalada de naranja y fresones es una de mis combinaciones preferidas en esta época en la que todavía estamos en invierno y hay estupendas naranjas, pero que al acercarse la primavera, podemos acompañarlas de unos ricos fresones.

Si nunca habéis probado las ensaladas con frutas os animo a hacerlo porque seguro que repetiréis más de una vez. Exactamente eso es lo que me pasó a mí, al principio me costaba asimilar que la fruta podría estar rica en un plato salado y ahora, como os decía, son mis favoritas entre todas.

Ingredientes para dos personas

  • 1 naranja de mesa, 8 fresones, 75 gr de mezcla de escarola, 4 rabanitos, queso feta, pipas de girasol peladas, sal, aceite de oliva virgen extra, vinagre de manzana.

Cómo hacer ensalada de naranja y fresones

En una ensaladera o plato de presentación colocamos gajos de naranja pelada y limpia, intercalados con mitades de fresones. En el centro ponemos la ensalada lavada y bien escurrida. Por encima esparcimos los rabanitos en rodajas.

Desmigamos el queso feta en la cantidad que nos guste y lo colocamos encima de la ensalada. Por último aliñamos con sal, aceite de oliva, vinagre de manzana y unas pipas de girasol. Servimos enseguida.

Si queremos hacer con antelación la ensalada, podemos hacerlo, pero no la aliñaremos hasta el momento de servir y la tendremos cubierta con papel film para que no se resequen los ingredientes.

Ensalada de naranja y fresones. Receta

Tiempo de elaboración | 15 minutos
Dificultad | Baja

Degustación

Esta ensalada de naranja y fresones es perfecta para tomar como cena ya que contiene fruta, pero se complementa con las grasas de las pipas de girasol lo que la convierte en una ensalada muy completa. De todos modos podemos tomarla también como primer plato en una comida, o como acompañamiento de carne o pescado.

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sábado, 2 de febrero de 2013

Galletas veganas de harina de espelta y arándanos. Receta

Galletas veganas de harina de espelta y arándanos

De vez en cuando me gusta probar nuevos ingredientes y sabores más rústicos en mi repostería, es por eso que cada cierto tiempo preparo recetas como esta de galletas veganas de harina de espelta y arándanos. Así introduzco en mi alimentación todas las propiedades saludables de estos ingredientes y escapo un poco de la clásica repostería con mantequilla y harinas más refinadas.

Esta receta es muy sencilla, e ideal para aquellos que no les sientan bien la harina de trigo común, el huevo, el azúcar refinado o la leche de vaca. Además no necesitáis ni siquiera una batidora para elaborarla, solamente dos pequeños recipientes, y como son galletas que no se estira la masa ni se cortan, una cuchara para ir depositando montoncitos o como en mi caso con un racionador de helados, y así me queden todas más o menos del mismo tamaño.

Ingredientes para dos docenas de galletas

  • 125 ml de aceite de girasol, 80 ml de sirope de agave, 80 ml de leche vegetal, 250 g de harina de espelta, 45 g de copos de avena, 50 g de almendra fileteada, 60 g de arándanos secos, 1 cucharadita de bicarbonato sódico, un pellizco de sal.

Cómo hacer galletas veganas de harina de espelta y arándanos

Comenzaremos precalentando el horno a 180 grados con calor arriba y abajo o a 170 si tenemos turbo. Seguidamente mezclamos en un bol los ingredientes líquidos, el aceite, la leche vegetal que puede ser de avena, soja o almendras, y el sirope de agave. Revolvemos con unas varillas y dejamos reposar diez minutos.

Por otra parte en otro bol echamos la harina, los copos de avena, la almendra fileteada y los arándanos secos, incorporamos la sal y el bicarbonato y revolvemos con un tenedor para que se mezcle todo bien. Vertemos la parte líquida a los ingredientes secos y vamos uniendo todo hasta formar una masa blanda.

Preparamos dos bandejas de horno con papel sulfurizado y hacemos montoncitos con una cuchara un poco separados pues crecen al hornearse, aplastándolos un poco con la palma de la mano. Cocemos en el horno durante dieciocho minutos o hasta que las veamos doraditas. Retiramos, dejamos unos cinco minutos en la placa y las pasamos con cuidado a una rejilla para que terminen de enfriar.

Galletas veganas de harina de espelta y arándanos

Tiempo de elaboración | 40 minutos
Dificultad | Fácil

Degustación

Las galletas veganas de harina de espelta y arándanos son ideales para comenzar el día de forma sana. Además, es una manera estupenda de introducir a nuestros pequeños de la casa nuevos ingredientes de la forma que a ellos más les gusta, y es que con estas cookies no le harán un feo a su merienda o desayuno.

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lunes, 28 de enero de 2013

Barritas caseras de pan de pipas. Receta

barritas

Esta receta de barritas caseras de pan de pipas es ideal para picar en cualquier momento. Me encantaron por lo crujientes que quedan y el sabor tan apetitoso de las pipas fritas, no me hizo falta preguntar si les gustó a los demás pues desaparecieron en un santiamén.

La única dificultad que presentan a la hora de hacerlas es lo blanda que queda la masa, lo que hace que sea un poco antipática de manejar, sobretodo si no se tiene mucha práctica con la manga pastelera. Si queréis, para facilitar esta operación, podéis guardar la manga pastelera ya rellena en la nevera, una media hora, para que se endurezca un poco.

Ingredientes para 24 barritas

  • 125 gr de pipas de girasol crudas, 50 gr de aceite de oliva, 10 gr de sal, 300 gr de harina de fuerza, 1 sobre de levadura de panadería, 1 cucharada de miel, 300 gr de agua.

Cómo hacer barritas caseras de pan de pipas

Empezamos friendo las pipas en una sartén con el aceite y una cucharadita de sal hasta que estén doradas. Para que no se quemen, las vamos removiendo a menudo con una cuchara. Después, las sacamos con una espumadera y las ponemos en un plato con papel de cocina para que escurran el aceite sobrante.

En un bol grande ponemos la harina, la levadura, la miel, 20 gr del aceite frito de las pipas, sal, 200 gr de agua y amasamos con la ayuda de una cuchara de madera hasta que esté todo bien integrado.

collage

Añadimos las pipas escurridas, salvo una cuarta parte aproximadamente que reservaremos para espolvorear como decoración, y los 100 gr restantes de agua y volvemos a amasar hasta obtener una masa unida y bastante blanda.

Ponemos la masa en una manga pastelera con una boquilla redonda lisa y formamos bastones de 10-12 cm de largo. Las pincelamos de aceite y las espolvoreamos con las pipas que teníamos reservadas. Hornearlas a horno precalentado a 220º durante diez minutos o hasta que estén doradas y crujientes.

Tiempo de elaboración | 45 minutos
Dificultad | Fácil

Degustación

Como me gusta variar las recetas e irlas probando con otros ingredientes, la próxima vez que prepare esta receta de barritas caseras de pan de pipas utilizaré sésamo tostado en lugar de pipas de girasol, o una combinación de ambos, creo que quedarán exquisitas. Para que se conserven mejor y no se ablanden os aconsejo guardarlas en un recipiente hermético.

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