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jueves, 17 de enero de 2013

Receta de cestitas caprese de pasta filo

Cestitas caprese de masa filo

La pasta filo es una masa muy delicada que se distribuye en forma de láminas muy finas, casi transparentes, originaria de Grecia y muy típica en países árabes. Como cualquier masa básica, nos permite jugar con ella en la cocina para darle cualquier forma y relleno que nos apetezca. En esta ocasión tenemos un toque italiano con unas ricas cestitas caprese de pasta filo.

La ensalada caprese es una de mis favoritas a pesar de su sencillez. Me gusta combinar sus ingredientes – tomate, mozzarella y albahaca – en preparaciones diferentes, y en esta receta resultó todo un éxito. La única dificultad que puede tener es manejar la pasta filo con cuidado, engrasando cada lámina y procurando que las demás no se resequen, para conseguir un efecto final crujiente y delicioso.

Ingredientes para 8 unidades

  • 8 láminas de pasta filo, salsa de tomate, tomates cherry, mini bolas de mozarella, albahaca fresca, pimienta negra, aceite de oliva virgen extra, queso rallado especial para fundir (opcional).

Cómo hacer cestitas caprese de pasta filo

Precalentar el horno a 180ºC y engrasar con aceite una bandeja de magdalenas o moldes desechables individuales. Reservar. Disponer la pasta filo en una superficie limpia junto a un cuenco con aceite y un pincel de cocina. Con cuidado, extender una lámina, dejando bien tapadas las demás. Pincelar toda la superficie con aceite de oliva. Colocar con suavidad otra lámina encima, y pincelarla con aceite. Continuar el proceso hasta tener cuatro láminas superpuestas.

Recortar cuadrados lo suficientemente grandes como para cubrir los moldes. Colocar dos cuadrados de masa por molde, de tal modo que se intercalen las puntas. Cubrir el fondo con un poco de salsa de tomate. Repartir en cada unidad unos tomates cherry troceados, tres o cuatro bolitas de mozzarella y añadir un poco de pimienta negra. Cubrir con queso rallado especial para fundir (opcional).

Colocar todos los moldes sobre una bandeja y hornear durante unos 15-20 minutos, hasta que la masa esté bien dorada y el queso fundido. Esperar a que se enfríen un poco antes de desmoldar y decorar con unas hojas de albahaca fresca. Repetir el proceso con nuevas láminas de pasta filo.

Cestitas caprese de masa filo. Pasos

Tiempo de elaboración | 40 minutos
Dificultad | Fácil

Degustación

Lo ideal es servir las cestitas caprese de pasta filo en el momento de sacarlas del horno, cuando el queso fundido se mantiene cremoso y la masa crujiente. Si hemos engrasado bien los recipientes, se podrán desmoldar con facilidad. Se pueden preparar con antelación si guardamos en la nevera las cestitas ya formadas en sus moldes, para que sólo nos quede hornearlas en el momento deseado.

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martes, 18 de diciembre de 2012

La pizza más grande del mundo está libre de gluten

chefs Ottavia

Hacer más visible el problema de la celiaquía es una misión continua de todos los que padecen la intolerancia al gluten y también de sus familiares. Para llamar la atención sobre este tema se ha elaborado recientemente en Roma, la pizza más grande del mundo, que además está libre de gluten.

El objetivo de este despligue, es hacer patente la importancia del diagnóstico de la celiaquía, ya que solamente uno de cada siete ciudadanos que padece esta enfermedad es consciente de ello, lo que muchas veces agrava la situación de los enfermos.

Con este record Guiness, se busca llamar la atención de la ciudadanía, señalando que aunque se sea celíaco, se puede uno alimentar sin privarse de alimentos tradicionales. Como dato, señalaremos que en España, la celiaquía afecta a unas 60.000 personas.

Pizza record

El grupo italiano NIP Food elaboró esta superpizza a la que denominó Ottavia, y cuyas cifras son auténticamente de record. La pizza tiene 40 metros de diámetro, pesa 23 toneladas y en su elaboración hay 4 toneladas de tomate, otras 4 toneladas de mozzarella y 125 kilos de parmesano entre otros ingredientes.

Para hacer la masa, se utilizaron 9.000 kilos de harina sin gluten, lográndose así batir el anteior record Guiness a la pizza más grande del mundo y a la vez, darle al acontecimiento la repercusión necesaria para llamar la atención sobre el problema de la celiaquía.

Desde luego, haber elaborado la pizza más grande del mundo libre de gluten me parece una forma muy buena de hacerse notar y ojalá sirva para que este colectivo consiga una de sus aspiraciones, el ver reducido el IVA que afecta a los productos que necesita a diario.

Más información | Record Pizza
En Directo al Paladar | Gluttenfree list. Una app para identificar alimentos libres de gluten




miércoles, 12 de diciembre de 2012

Tarta salada de mozzarella, tomates y sardinas. Receta

Tarta salada de mozarrella, tomate y sardinas

¿Cuántas veces nos apetece algo de pescado para cenar y no hemos tenido tiempo de ir al mercado a por él en fresco? Pues seguro que muchas, pero yo para esas ocasiones no lo dudo ni un instante, me preparo una deliciosa tarta salada de mozzarella, tomates y sardinas, y con un rato de horno, puedo cenar en un bocado varias de las cosas que más me gustan, como son el queso, las hortalizas y el pescado.

Además esta tarta me parece mucho más rápida que una quiché, pues no lleva masa en su base y también más ligera, pues no lleva nata entre sus ingredientes. Siendo una solución de “camuflaje” para que los pequeños de la casa coman sardinas, que de otra forma a lo mejor no harían.

Ingredientes para un molde de veinticuatro centímetros

  • 250 mililitros de leche, 3 huevos L, 80 g de harina, ½ sobre de levadura química, 1 bola grande de queso mozzarella, 250 g de tomates cherry, 1 lata pequeña de sardinas en aceite de oliva, 30 g de queso parmesano rallado, sal, pimienta y albahaca para espolvorear, un poco de mantequilla y harina para preparar el molde.

Cómo hacer tarta salada de mozzarella, tomates y sardinas

Comenzaremos precalentando el horno a 180 grados con la rejilla y calor arriba y abajo. En un bol mezclamos la harina, los huevos, la levadura y la leche. Sazonamos con la sal y la pimienta. Batimos la mezcla con unas varillas o una batidora hasta que no queden grumos. Vertemos la masa en un molde para tartas, mejor desmontable, de unos 22 a 24 centímetros de diámetro que hayamos engrasado y enharinado.

Por otra parte cortaremos la bola de mozzarella en trozos, posteriormente lavaremos y cortaremos a la mitad los tomatitos cherry y los disponemos repartiéndolos por la masa. Seguidamente escurrimos las sardinas del aceite de la lata y las desmenuzamos con un tenedor en briznas, repartimos los trozos por encima de la masa también.

Espolvoreamos con el parmesano rallado y con albahaca, y horneamos durante cincuenta minutos o hasta que la veamos bien dorada.

Tarta salada de mozarrella, tomates y sardinas

Tiempo de elaboración | 1 hora
Dificultad | Fácil

Degustación

La tarta salada de mozzarella, tomates y sardinas se puede degustar tanto tibia como fría. También podéis prepararla en un molde cuadrado tipo de los brownie y una vez templada, cortarla en cuadraditos para servir como pincho mezclado entre otros entremeses.

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martes, 11 de diciembre de 2012

Hamburguesa tandoori con berenjena y mozzarella



Hamburguesa tandoori
Réquiem por una vaca sagrada. / EL COMIDISTA

 


Los que sigáis la sección de gastronomía de El País Semanal ya os habréis dado cuenta de que entre Mònica Escudero y yo hay algo. Esos reportajes firmados a medias son la mejor prueba de nuestra relación, confirmada por el hecho de que más de una receta suya haya pasado por este blog. No os pongáis cachondos, que no es nada sexual. Nos une el amor a la cocina y, por qué no decirlo, también el odio a unas cuantas personas y cosas que habitan y ocurren en este mundo.



Pero no desvelaré más intimidades sobre lo nuestro, que esto no es el Cuore aunque a veces lo parezca. Hablo sobre Mònica porque hace unas semanas estrenó un fantástico blog en la web de SModa, A Vueltas con el Tupper, que toda persona con dos dedos de frente y cierta tendencia a almorzar en la oficina debería visitar. Siempre insisto en que comer de tupper no tiene por qué ser una experiencia gastronómicamente humillante, y que hay vida más allá de la gris ensalada de pasta. Este blog, en el que podéis encontrar recetas tan buenas como las albóndigas con sepia de la yaya Antonia, una quiche de brócoli, gorgonzola y nueces o el curry favorito de Xisca, demuestra que tengo razón.


El plato de hoy no es de tupper, pero sí es obra de Mònica. Lo probé en su casa hace un par de semanas y me pareció absolutamente delicioso. Tan delicioso como su falta de prejuicios a la hora de unir tradiciones entre las que distan miles de kilómetros. "La receta es una chaladura por varios motivos", asegura Mònica. "Para empezar, usa un
marinado que se usa en la cocina hindú (también en la pakistaní, y en
otras) para la carne de uno de sus animales sagrados. Después, mezcla dos
tipos de cocina tan diferentes como la india y la italiana. Pero no le
tenemos miedo a la mezcla ni al desastre (y así nos va), y a veces
consigues resultados tan jugosos como esta hamburguesa".


La clave para que la receta alcance la cumbre está en la carne. "Mejor pedirle al carnicero que la pique en el momento o hacerlo vosotros en casa. Si la compráis preparada, aseguráos de que no lleva un 20% de soja
o cereales o cualquier cosa de esas que ponen en las mezclas de carne
picada". También es conveniente que los panecillos de hamburguesa sean de panadería y no industriales, porque así aguantarán mejor el juguillo de la carne y no se convertirán en una plasta húmeda. En cuanto a la pasta de tandoori y el chutney de mango, se venden ya en bastantes supermercados y en casi todas las tiendas de alimentación oriental.


Dificultad


Para preparar una hamburguesa necesitas haber hecho tres carreras y cinco másters.


Ingredientes


Para 4 personas



  • 600 g de carne picada de culata de buey (también puede hacerse con contramuslo de pollo o ternera)

  • 1 berenjena grande

  • 1 bola de mozzarella

  • 1 cebolla mediana

  • 1-3 dientes de ajo encurtido (en su defecto, normal)

  • 1 cucharada sopera colmada de pasta de tandoori (si se usa polvo, una cucharadita será suficiente)

  • 1 cm de raíz de jengibre

  • 2 ramitas de cilantro

  • Perejil

  • Chutney de mango picante o dulce

  • 4 panecillos de hamburguesa

  • Aceite de oliva

  • Sal

  • Miel (opcional)


Preparación


1. Cortar la berenjena en rodajas no muy finas, salar y dejar que suelte el amargor mientras se cocina lo demás.


2. Picar la cebolla fina y ponerla en una sartén a fuego bajo con un poco de aceite de oliva hasta que caramelice unos 20-30 minutos, dándole un empujoncito con un poco de miel (opcional).


3. Picar la cantidad de ajo que se quiera (el ajo encurtido es más digestivo y le da un punto interesante, pero se puede usar el normal). Picar el cilantro y el perejil, y rallar el jengibre.


4. Mezclar la cebolla, el ajo, el cilantro, el perejil y el jengibre con la carne picada, añadir la pasta de tandoori y un poco de sal y dejar marinar mientras se sigue preparando el plato.


5. Calentar una sartén a fuego medio con unas gotas de aceite de oliva y poner una capa de berenjena. Tapar y ir vigilando hasta que esté hecho, darle la vuelta y repetir el proceso hasta terminar.


6. Mientras, en otra sartén, hacer las hamburguesas al punto o calcinadas, como le guste a cada uno. Lo ideal es que hamburguesa y berenjena estén listas a la vez.


7. Abrir el panecillo y montar en este orden: hamburguesa, rodajas de mozzarella, berenjena y chutney de mango.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Receta de gratinado de pasta cremosa con calabaza

Gratinado de pasta cremosa con calabaza

Cada vez que cocino un plato de pasta, no puedo evitar pararme a pensar en el gran invento que es. Resulta muy versátil, es rápida de preparar y suele gustar a todo el mundo. Simplemente necesitamos cocerla y servirla con la salsa que nos apetezca, aunque si dispongo de más tiempo me gusta darle el toque final gratinándola en el horno. Con esta versión de gratinado de pasta cremosa con calabaza quise darle además un aire otoñal.

En casa de mis padres siempre se prepara una vez a la semana un gratinado de macarrones con tomate, por lo que es una comida que asocio a mi infancia y me trae buenos recuerdos. Tomándola como inspiración quise darle un toque diferente empleando la calabaza como base para una salsa muy cremosa, pues combina muy bien tanto con el queso de cabra como con la mozzarella del gratinado.

Ingredientes para 2 personas

  • 200 gr de pasta corta, 400 gr de calabaza, 1 cebolla dulce, 1 diente de ajo, 1/2 vaso de vino blanco, 1 cucharadita de mostaza, 20 gr de queso de rulo de cabra, 1 bola de mozzarella fresca, 3 cucharadas de pan rallado, tomillo, salvia, pimienta negra, sal, aceite de oliva virgen extra.

Cómo hacer gratinado de pasta cremosa con calabaza

Cocer la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante, procurando dejándola al dente. Escurrir y reservar, guardando algo del agua de cocción. Precalentar el horno a 200ºC.

Pelar la calabaza y cortar en cubos pequeños. Pelar y picar la cebolla dulce y el diente de ajo. Calentar unas cucharadas de aceite en una cazuela o sartén amplia y pochar la cebolla con el ajo a fuego suave unos minutos.

Añadir la calabaza, regar con el vino y dejar que evapore el alcohol. Cubrir con agua, llevar a ebullición y dejar cocer hasta que la calabaza esté muy tierna, unos 15-20 minutos. Chafar o triturar, añadiendo parte del agua reservada si estuviera demasiado espesa.

Añadir la mostaza, el queso de cabra, y salpimentar. Incorporar la pasta y cocinar todo unos minutos, removiendo bien. Sazonar con un poco de tomillo y salvia.

Poner la pasta con la salsa en una fuente adecuada para el horno. Cubrir con unas cucharadas de pan rallado, añadir unas hojas de salvia y repartir la mozzarella troceada. Hornear hasta que el queso esté bien fundido, unos 15 minutos.

Gratinado de pasta cremosa con calabaza. Pasos

Tiempo de elaboración | 50 minutos
Dificultad | Fácil

Degustación

Al sacar el gratinado de pasta cremosa con calabaza del horno el queso estará burbujeando, por lo que será mejor dejarlo reposar unos minutos antes de llevarlo a la mesa, y así además se asentarán los sabores. Es un plato muy saciante por lo que podemos acompañarlo de una sencilla ensalada o dejarnos un pequeño hueco para un postre ligero.

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