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martes, 19 de febrero de 2013

Solomillo de cerdo con aceitunas y Oporto. Receta

Solomillo de cerdo con aceitunas y Oporto

Normalmente todos los platos con carne de cerdo que suelo preparar tienen ese toque oriental que tanto me gusta, pero hoy os traigo una receta de solomillo de cerdo con aceitunas y Oporto, mucho más al estilo mediterráneo y más parecida a nuestra cocina tradicional pero al mismo tiempo diferente.

La primera vez que la preparé, acostumbrada a cocinar el solomillo al horno, pensé que la carne al ir guisada quedaría excesivamente seca. Me equivoqué, pues dentro de lo que es esta pieza de carne que ya normalmente es muy magra, estaba jugosa y tierna. Así que visto el resultado lo preparo en muchas ocasiones cuando quiero hacer la comida de diario un poco distinta.

Ingredientes pera cuatro personas

  • 1 solomillo de cerdo grande, 600 g de patatas, 150 g de tocino, 100 g de aceitunas negras, 50 g de tomate frito casero, 200 ml de vino de Oporto, 200 ml de agua, 1/2 cebolla, 5 cucharadas soperas de aceite de oliva, 1 cucharadita colmada de pimentón dulce, sal y pimienta al gusto.

Cómo hacer solomillo de cerdo con aceitunas y Oporto

Cortamos el solomillo en rodajas como de dos centímetros de grosor. En una cazuela calentamos el aceite y sofreímos los trozos de solomillo unos minutos hasta que estén dorados. Los salpimentamos al gusto. Añadimos la cebolla picada y la dejamos dorar.

Después añadimos a la olla las patatas en trozos, rehogándolas unos tres minutos y seguimos echando el pimentón, la salsa de tomate frito casera, las aceitunas negras y el tocino en dados. Añadimos el agua y el vino de Oporto y cocinamos a fuego bajo durante una hora y cuarto.

Solomillo de cerdo con aceitunas y Oporto

Tiempo de elaboración | 1 hora y media
Dificultad | Fácil

Degustación

Esta receta de solomillo de cerdo con aceitunas y Oporto al llevar las patatas guisadas en la propia cazuela no necesita más acompañamiento ni guarnición, si acaso un poco de buen pan de pueblo para mojar esa salsa rica que nos haya quedado en el fondo de la olla.

En Directo al Paladar | Solomillo de cerdo con mostaza y sidra. Receta
En Directo al Paladar | Solomillo de cerdo con salsa de foie. Receta




lunes, 14 de enero de 2013

Baked beans, imprescindibles en un buen desayuno inglés

Baked beans - 1

El verano pasado, de vacaciones en uno de esos hoteles de playa pensados para extranjeros, me aficioné al English breakfast, con su bacon, sus huevos revueltos, sus salchichas… y como no, las baked beans, imprescindibles en un buen desayuno inglés, por muy extraño que resulte meterse unas alubias en el cuerpo a primera hora de la mañana.

A lo largo de esa semana le fui cogiendo cariño a esas pequeñas alubias con salsa de tomate, y no voy a negar que cuando volví a casa echaba de menos su sabor dulzón y su indescriptible textura. Las busqué en los supermercados de mi barrio y, al no encontrarlas, hice un esfuerzo por superar mi adicción. Hasta el sábado pasado, que de visita en mi pueblo, en el interior de Alicante, me las encontré en una estantería del supermercado junto con la fabada asturiana.

Un poco de historia

El origen de este plato, como suele ocurrir, es incierto. Las alubias empleadas son originarias de Norteamérica, y llegaron a Italia por primera vez en 1528. Con el tiempo fueron extendiéndose por Europa a través de Francia, y de ahí a las Islas Británicas, donde el estofado de judías era bastante habitual.

Sin embargo, la receta original proviene de Maine, al noreste de Estados Unidos, donde los colonos horneaban las alubias en cazuelas de barro cubiertas de tierra y brasas, de ahí el adjetivo baked, que significa horneadas, y así se siguen llamando a pesar de que actualmente se hacen estofadas.

Baked Beans 2

Las alubias fueron una de las primeras comidas en enlatarse, y las latas de alubias con cerdo y tomate formaban parte del suministro de guerra durante la Guerra Civil Americana en la década de 1860. Sin embargo, no fue hasta 1886 que las alubias con salsa de tomate (ya sin cerdo) llegaran a Inglaterra.

Curiosamente, lo que ahora se considera un producto básico en la alimentación inglesa, comenzó como un artículo exótico de importación que vendían los prestigiosos grandes almacenes Fortnum & Mason, que aún las siguen vendiendo junto a otros artículos de lujo, recordando al mundo entero el origen de la tradición.

La preparación

Nunca he preparado alubias con salsa de tomate, de hecho, dudo que mucha gente las cocine en Inglaterra, pues es un plato tremendamente asociado a su versión en lata, como podría ser el atún o el maíz dulce en nuestra gastronomía. Además, su proceso de elaboración es lento —aunque sencillo— y su precio en el mercado tan ridículo (desde menos de 30 peniques la lata de 250gr.) que imagino que pocos se aventurarán a prepararlas.

Baked beans - 3

Como he dicho antes, la receta original se realizaba en una cazuela de barro enterrada con tierra y cenizas a modo de horno improvisado, pero actualmente se estofan. Lo primero, no obstante, es poner las alubias en romojo unas horas, luego se cuecen durante 20 o 30 minutos y después se estofan durante unas cuatro horas con una salsa compuesta de salsa de tomate, salsa worcestershire, cebollas y melaza.

El resultado es unas alubias que se deshacen en la boca, rodeadas por una salsa gelatinosa muy dulce, que se parece más al ketchup que una salsa de tomate tal y como aquí la conocemos. Acompañan muy bien el sabor intenso del bacon y las salchichas, y completan la bomba calórica necesaria para afrontar el largo día hasta la cena, con su frugal lunch entre medias.

Además de ser parte esencial del desayuno, las baked beans también han colonizado otras comidas, incluida la cena. En los pubs no es poco habitual pedirse unas beans on toast, que es una tostada cubierta de estas alubias, y dado su bajo precio y fácil preparación (se calientan en el microondas y listo) también son consideradas parte fundamental de la alimentación de los estudiantes.

Imagen | Wikimedia Commons
En Directo al Paladar | Lo mejor de la gastronomía británica




lunes, 7 de enero de 2013

Cerveza con sabor a Pizza

cerveza-pizza

Una de las combinaciones más habituales en mi menú de fin de semana, es eligir para cenar una pizza casera acompañada de una cerveza fría. Lo que no pensaba es que esta mezcla iba a inspirar a unos artesanos productores hasta el punto de aunar ambos productos y sacar al mercado una cerveza con sabor a pizza.

Aunque pueda sonar un poco disparatado, para elaborarla han incluido en el proceso de fermentación ingredientes como tomate, ajo, orégano y albahaca. Partiendo de un extracto de dichos ingredientes que infusionan como si hicieran un té, obtienen un mosto, al que añaden lúpulo y dejan fermentar después.

Desde una pequeña ciudad de Illinois, Tom y Athena Seefurth comenzaron en 2006 a desarrollar su idea, que en dos años se hizo realidad y pasó rápidamente a comercializarse en al resto de su zona de influencia. En este último año 2012 ha comenzado a extenderse por todos los Estados Unidos.

cerveza pizza

Al parecer, los creadores de este producto defienden que los aromas de pizza margarita que contiene la bebida hacen que sea una cerveza idónea para cocinar con ella. Los dos chefs además de la cerveza comercializan sus especias y otros condimentos para hacer tacos, hamburguesas y otros productos.

De momento, parece que han comenzado con buen pie, al menos comercialmente ya que han salido en numerosos programas de televisión y algunos famosos han empezado a hacerse fotografías consumiendo este producto. Personalmente no me atrae mucho, como bebida, pero quizás sí me animaría a cocinar un pollo con esta cerveza con sabor a pizza, ¿y vosotros?

Más información | Mamma Mia Beer
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