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viernes, 15 de febrero de 2013

Grandes recetas para cocinas pequeñas. Libro de cocina

Libro de recetas

Normalmente siempre que os presento un libro os hablo aparte de sus recetas de su fotografías, y es que para mí es una parte importante a la hora de escoger entre una obra u otra, y muchas veces es lo que me hace tomar la decisión final de la compra. Hoy sin embargo y creo que por primera vez, os traigo un libro de cocina sin una sola fotografía, pero que me encandiló nada más hojear sus páginas y ver sus recetas. La obra en cuestión es “Grandes recetas para cocinas pequeñas” y su autora, Marta Carnicero.

Marta, es una ingeniera catalana que ha tenido curiosidad por la cocina desde muy niña. Con el paso de los años acabó estudiando en la prestigiosa Escuela Hofmann de hostelería, y su vida posteriormente a seguido ligada a la gastronomía difundiendo en distintos medios su pasión por la cocina. Marta Carnicero no es nueva en esto de escribir, pues esta obra ya constituye su sexto libro en el mercado.

Del libro “Grandes recetas para cocinas pequeñas” me gustó la cantidad de propuestas para distintas ocasiones en las que nos solemos ver desbordados con el ¡por favor qué preparo! Y es que en sus catorce capítulos va desgranando paso por paso situaciones habituales en la cocina cómo por ejemplo que cenar cada noche. Las recetas del libro no hace falta verlas, solo con sus títulos se adivinan apetitosas, con mucho pescado, salteados de verduras y alguna carne, para hacernos la última comida del día más agradable.

Libro de recetas

Después un apartado de platos sanos y deliciosos, ensaladas templadas, recetas con quinoa y brochetas de pescado, dan paso a otro capítulo donde las sopas toman protagonismo. Aquí la autora las divide en sopas frías de verduras para los meses más calurosos y otras más reconfortantes para los meses de invierno.

Pasamos a otro grupo de recetas especialmente útiles para esta vida de locos que llevamos, recetas ultrarrápidas como las llama la autora, encontrando tostas, filetes de cerdo con salsa exprés y algún que otro plato de pasta. Dando paso después a una serie de platos elaborados al horno, uno de mis electrodomésticos preferidos, aquí nos trae recetas con verduras típicas para ser horneadas como berenjenas, pimientos y patatas pero también algo de pollo y otras carnes. Seguido de unos platos con pocos ingredientes, para esos días en los que la nevera o la despensa se nos han quedado vacías.

El libro avanza y llegamos a unas recetas muy importantes para el día a día, recetas para hacer la noche anterior y llevar a la mañana siguiente en un tupper al trabajo. Después ya empiezan una serie de capítulos para los fines de semana, donde nuestra cocina se vuelve más relajada y disponemos de más tiempo, pero también días en donde cabe la posibilidad de tener invitados y queremos lucirnos con “nuestras mejores galas” culinarias, eso sí sin manchar mucho y con ideas para tomar de bocado o pica-picas para una fiesta.

Libro de recetas

El libro acaba con recomendaciones para surtir la despensa y con postres para un remate dulce de nuestras comidas, todo desde un punto de vista sano y equilibrado nutricionalmente. En conjunto me ha parecido una obra que sin llamar mucho la atención en las estanterías de las librerías, esconde un conjunto de recetas espectaculares. Quizá si le tengo que poner alguna pega sería que me ha parecido un poquito excesivo el precio, pero estoy segura que en cuanto empiece a cocinar las propuestas que nos trae Marta Carnicero, ese detalle se me va a olvidar.

Grandes recetas para cocinas pequeñas

Marta Carnicero
Editorial Plaza Janés
ISBN 9788401348129
16,90 euros

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sábado, 5 de enero de 2013

Bolo Rei. Receta portuguesa para el día de Reyes

Bolo Rei

El Bolo Rei es un clásico en la Navidad portuguesa y no falta, como nuestro roscón, en la mesa de ninguna casa lusa en estas fechas. Vendido por primera vez en 1869 en una confitería llamada Nacional de Lisboa posteriormente llegó a Oporto en 1890 y se horneaba basándose en una receta traída directamente de París. En 1910 con la proclamación de la República el Bolo Rei estuvo a punto de desaparecer aunque algunos pasteleros siguieron elaborándolo llamándolo Pastei de Navidad, pero con el paso del tiempo recuperó su nombre y se sigue vendiendo en cada fiesta navideña en nuestro país vecino.

Quizá su elaboración os recuerde mucho al Roscón de Reyes, pero el Bolo Rei se diferencia de éste en que en la masa lleva añadida uvas pasas y frutos secos como nueces, piñones y almendras. Además, para aromatizarlo se emplea vino de Oporto que también le da un toque de sabor distinto al de nuestro clásico roscón. Yo es el primer año que lo preparo y me ha encantado, creo que será una receta a repetir.

Ingredientes para dos Bolo Rei pequeños

  • Para la esponja: 90 ml de leche tibia, un sobre de levadura de panadería, 185 gr de harina de fuerza, 1 cucharadita de azúcar.
  • Para la masa: 490 gr de harina de fuerza, 100 gr de mantequilla a temperatura ambiente, 125 gr de azúcar, 1 sobre y medio de levadura de panadería, 2 huevos tamaño L a temperatura ambiente, 110 ml de leche tibia, 50 ml de vino de Oporto, una pizca de sal, 100 g de frutos secos variados ( piñones, almendra granillo, nueces, etc), 60 g de uvas pasas.
  • Para adornar: 1 huevo para pintar, frutas confitadas, 25 g de frutos secos variados para adornar, azúcar humedecida.

Cómo hacer Bolo Rei

Para hacer la esponja mezclar en un bol la leche tibia, con la cucharita de azúcar, el sobre de levadura y la harina de fuerza. Remover hasta formar una pelota de masa. Dejarla en un lugar templado tapada con film durante quince minutos o hasta que doble su volumen. Para saber si está, echarla en un recipiente con agua templada y comprobar si flota. Si es así, ya está preparada y lista para usar. Poner en un vaso las pasas con el Oporto a que maceren un rato.

Para hacer el resto de la masa en un bol echar la harina tamizada. Mezclar la leche templada con la levadura para deshacerla un poco, añadirla a la harina. Añadir al bol los huevos, el azúcar aromatizado, la sal, el vino de Oporto la mantequilla a temperatura ambiente en trozos y por último la esponja o masa madre bien escurrida. Amasar unos minutos con las manos engrasadas e intentando no sobrecargar la masa de harina, pues es una masa ligeramente pegajosa. Ir incorporando las uvas pasas escurridas y los frutos secos.

Poner la masa para un bol algo engrasado con un poco de aceite y dejarla levar en un sitio cálido tapado con un paño durante aproximadamente seis horas. Cuando la masa ha doblado su volumen, dividirla en dos porciones para amasar dos bolo rei pequeños o bien dejarla así para uno más grande. Darle forma de rosca, la masa debe estar elástica y no encogerse.

Colocarlos en las bandejas para horno cubiertas con papel pergamino. Ponerles en el centro un aro de emplatar engrasado con margarina o bien algo que resista el calor como una flanera o ramequín, para que no se cierre el agujero. Dejar levar así con la forma durante dos horas más. Cuando ya hayan doblado el volumen pintar con el huevo batido con cuidado, colocar los frutos secos elegidos, las frutas confitadas y espolvorear con azúcar ligeramente humedecida. Hornear a 180 grados durante veinticinco minutos aproximadamente.

Bolo Rei

Tiempo de elaboración | 30 minutos + 8 horas de levado
Dificultad | Media

Degustación

El Bolo Rei lo disfrutaremos mañana para merendar tras venir de la Cabalgata, los niños acompañándolo con un buen vaso de leche y los mayores con una copita de Oporto. Menos mal que salen dos, pues dudo mucho que quedara algo para tomar de desayuno el día de Reyes.

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lunes, 17 de diciembre de 2012

La evolución humana y las intolerancias alimentarias

Granja

Uno de los cambios más dramáticos en la evolución del hombre moderno fue el paso de una alimentación basada en el carroñeo, caza y recolección a una basada en la agricultura y la ganadería. Si bien es cierto que esta transición permitió la aparición de la civilización moderna, veremos cómo también tuvo un impacto considerable en la salud del ser humano.

Ahora bien, hay quienes usan este hecho, para argumentar que realmente, nuestro organismo no está adaptado a comer productos derivados de la agricultura (principalmente trigo o maíz) o la ganadería (principalmente leche y derivados). Como veremos, y algunas alergias pueden ser buenas pruebas evolutivas, hay algo de verdad en ello. No obstante, este razonamiento tiene una laguna importante. Asume que el ser humano no fue capaz de evolucionar una vez descubierta la agricultura hace unos 10000 años. Como veremos estamos en plena evolución, y las intolerancias y alergias alimentarias, bien pueden ser una prueba de este proceso selectivo.

El impacto de la agricultura en la salud

El registro fósil da la razón a quienes argumentan que las primeras poblaciones humanas que basaron su alimentación en los “recién” descubiertos cereales, sufrían de graves problemas de salud. Es así, de hecho las poblaciones de aquellos primeros humanos que fueron agricultores, muestran señales evidentes de un peor estado de salud comparados a sus homólogos no agricultores. Las señales eran una peor densidad ósea, una menor estatura, y una esperanza de vida mejor.

Hay que tener en cuenta, que la esperanza de vida por aquel entonces era muy baja en ambos grupos, pero principalmente porque cualquier herida abierta o la exposición a otros depredadores, hacía estragos en la esperanza de vida. Descontado esto, parece que los agricultores lo pasaron peor.

Sin embargo, los agricultores fueron ganando terreno a los cazadores-recolectores en todo el mundo. Principalmente, porque pudieron aparecer grupos de individuos especializados, artitas, arquitectos y por supuesto, soldados, que podían liberarse de cosechar o cazar para profesionalizarse.

Pero puede que los problemas nos hayan acompañado hasta hoy mismo.

El glúten y la lactosa

Hay dos elementos que siempre aparecen en muchas intolerancias alimentarias son el glúten y la lactosa. No voy a entrar en detalles bioquímicos sobre ellos sino más bien en una perspectiva evolutiva.

Por un lado, hay que tener en cuenta que la semilla del trigo, no está “diseñada” para ser comida, sino para ser dispersada por el viento. De hecho, si es comida, se destruye, con lo cual dejaría de cumplir su función. Por ese motivo, además de compuestos nutritivos, también tiene mecanismos para “sentar mal” cuando se come. Este es el lenguaje que muchas plantas usan para defenderse. Es posible que los primeros agricultores no tuvieran unas digestiones muy buenas.

Leche Algunas personas todavía tienen problema con la leche

Por otro lado tenemos la lactosa. En este caso, no es que la leche esté seleccionada para sentar mal, todo lo contrario. Pero sí que lo está, para ser consumida en un periodo muy concreto de tiempo. Cuando se empezaron a domesticar animales y a ordeñar leche, a más de uno le tuvo que resultar complicado. A muchos todavía les sigue pasando.

Como veremos (de otra forma no estaríamos aquí) el ser humano se adaptó a estos nuevos alimentos.

Seguimos evolucionando

¿Cómo es posible que si estas comidas no eran óptimas, sean ahora la base de la alimentación mundial? Pues porque seguimos evolucionando. No solo eso, sino que durante los últimos 10000 años lo hemos hecho comparativamente, mucho más rápido como especie de lo que lo hemos hecho antes.

Cuando pensamos en evolución pensamos en mutaciones, pero realmente hay muchas más formas de hacerlo. Una de ellas es la presión selectiva. Por ejemplo, cuando empezamos a cultivar trigo, es muy probable que muchos murieran en el proceso, incapaces de adaptarse al nuevo alimento. De esta forma, solo aquellos que fueron tolerando el glúten o pudieron lidiar con compuestos tóxicos similares, sobrevivieron. Otra forma de evolucionar es alterar los ritmos. En este caso el ritmo que se alteró fue el de el tiempo necesario para tolerar la leche. Aquellos que fueron capaces de alargar su tolerancia en el tiempo de la leche, vivieron más y se reprodujeron más.

Por supuesto, este proceso fue en un principio traumático, como muestra el registro fósil, pero como especie en conjunto fue tremendamente exitoso, hasta el punto de que somos más de 7000 millones comiendo hoy en día. Por otro lado, tampoco fue totalmente excluyente, muchos con intolerancias también sobrevivieron (y sobreviven afortunadamente) por muchos otros motivos.

Una teoría “arriesgada” para llevar

Bien podría ser que algunas de las intolerancias alimentarias actuales (celiaquía o lactosa) fueran hubieran llegado a nuestros días como restos de aquellos primeros humanos, que no se pudieron adaptar a la agricultura. Por ejemplo, sería plausible que si nuestros ancestros vienen de zonas donde la agricultura llegó más tarde, tuviéramos más probabilidades de presentar alguna de estas alergias o intolerancias.

Por ejemplo, si esto es así, es de suponer que las poblaciones que estuvieron expuestas al trigo más tarde, presentaran unas mayores proporciones de celiacos. Una búsqueda superficial no me ha permitido comprobarlo, pero si encontráis algo, por favor, ponerlo en los comentarios. También es posible que dada la mezcla actual, haga imposible distinguir entre las diversas poblaciones.

Imagen | Por luvi, Por Stuck in Customs

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miércoles, 12 de diciembre de 2012

Cómo hacer arbolitos de Navidad con cápsulas de papel

Cómo hacer arbolitos de Navidad con cápsulas de papel

Gracias a mi abuela materna siempre me he sentido atraída por las artes y las manualidades, así que a la mínima ocasión encuentro una excusa para hacer algún adorno en fiestas de cualquier tipo. Esta vez me faltó tiempo al ver en The Cake Blog estos arbolitos de Navidad con cápsulas de papel, para ponerme manos a la obra. Son chulísimos para decorar cualquier tarta o postre que hagamos durante las Fiestas de Navidad, pero también nos pueden servir como adorno simple en alguna parte de la casa.

Son sencillísimos de elaborar y con el paso a paso que os he preparado no creo que os queden dudas sobre cómo hacer estos arbolitos de Navidad. En mi caso he utilizado diferentes surtidos de cápsulas de papel para magdalenas de las que venden en Ikea porque me encantan los colores y estampados, pero por supuesto podéis usar las que tengáis por casa perfectamente.

Necesitamos

  • Cápsulas de papel variadas de distintos tamaños y estampados, pegamento de barra apto para papel, palitos de brocheta o palillos.

Cómo hacer arbolitos de Navidad con cápsulas de papel paso a paso

Empezamos estirando la cápsula sobre la mesa, que quede completamente plana. Echamos pegamento sólo en la mitad del papel y lo doblamos para que quede la cápsula pegada por el medio. Volvemos a poner pegamento en la mitad del papel y pegamos de nuevo tal como se ve en la imagen cinco.

Abrimos la cápsula por la zona de queda sin pegar y atravesamos el interior del papel con la brocheta, como tiene punta este paso se realiza fácilmente. Hacemos que salga justo por el otro extremo, por la parte de arriba del papel. Con este gesto tenemos la primera fila de ramas de nuestro pequeño arbolito de Navidad.

Seguimos estirando cápsulas de papel tantas como ramas deseemos que tenga nuestro árbol. Tendremos cuidado de ir poniendo papeles más pequeños a medida que añadamos “ramas” para crear el efecto de árbol que buscamos.

Cómo hacer arbolitos de Navidad con cápsulas de papel paso a paso

Para la capucha o última capa tendremos un poco más de cuidado y no la agujerearemos, para así rematar perfectamente nuestro arbolito. Para sujetarla perfectamente al palo y que no se caiga, podemos poner un poco de pegamento, de este modo quedará sujeta a prueba de bomba, os lo aseguro.

Cómo veis en unos sencillos pasos podemos decorar, con pocos materiales y además muy económicos, todos nuestros postres de estas Fiestas. A mí me ha dado la locura y tengo arbolitos de papel puestos por todos lados, pero es que me parecen tan bonitos que no me canso de ellos. También se me ocurre ponerlos en pajitas para servir las bebidas de los niños. Seguro que a vosotros también os da mucho juego esta idea.

Cómo hacer arbolitos de Navidad con cápsulas de papel

Deseo que os hayan gustado estos pequeños arbolitos de Navidad hechos con cápsulas de papel. Si los hacéis me encantaría ver vuestros diseños y por supuesto saber si os ha gustado la idea. Me parece ideal para hacer en compañía de los más pequeños de la casa ya que esta manualidad no conlleva ningún riesgo y seguro que les parece muy divertido hacerlos cualquiera de los días que pasarán en casa durante todas las vacaciones navideñas.

Tiempo de elaboración | 10 minutos
Dificultad | Baja

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lunes, 3 de diciembre de 2012

Trenza de canela o Estonian Kringle. Receta de navidad

Trenza de canela estona

Se acerca la navidad y con ella desayunos y meriendas en familia en donde nos apetece presentar dulces ricos y con mucha presencia para salir de la rutina. Para ello, nada mejor que preparar esta trenza de canela o Estonian Kringle. Este dulce típico de los países del norte de Europa, es un clásico en los desayunos navideños en muchos lugares bálticos, y aunque su aspecto estriado parece demasiado complicado de preparar, para nada es así, es mucho más sencillo de lo que aparenta y solamente tenéis que seguir el paso a paso.

Os va a encantar su textura rellena abriochada pero con una corteza crujiente, así que si os metéis en faena os recomiendo preparéis dos, pues van a volar literalmente. Además os traigo instrucciones para hacerlo con Thermomix, por si alguien dispone de dicho robot, que os facilitará el proceso de amasado.

Ingredientes

  • Para la masa: 30 g de azúcar glas, 120 g de leche, 30 g de mantequilla a temperatura ambiente, 15 g de levadura fresca de panadero, 1 yema de huevo L, 300 g de harina de fuerza, 1 pizca de sal.
  • Para el relleno: 50 g de mantequilla a temperatura ambiente, 60 g de azúcar, 2 cucharadas de canela molida, 50 g de frutos secos variados (nueces, pasas, avellanas, etc.)
  • Para la glasa: 50 g de azúcar glas, 20 g de la clara de huevo sobrante.

Cómo hacer trenza de canela o Estonian Kringle

En un bol comenzaremos a preparar la masa echando en él el azúcar glas, la leche templada con la levadura desleída y la mantequilla, mezclando bien con unas varillas los ingredientes. En el Thermomix echamos estos ingredientes en el vaso y programamos 1 minuto, 37 grados, velocidad 2. Incorporamos la yema de huevo batida a la mezcla, si lo hacemos en el robot, mezclamos 4 segundos, velocidad 3.

Añadimos la harina y la sal y vamos formando una masa blandita en una superficie enharinada. Si lo hacemos en el Thermomix, amasamos 2 minutos a velocidad espiga. Una vez amasado formamos una bola y la dejamos que doble de volumen en una bandeja tapada con film de cocina y en un lugar templado, como aproximadamente una hora.

Para el relleno, en un bol añadimos la mantequilla en trocitos a temperatura ambiente, las cucharadas de canela y el azúcar, removemos con un tenedor hasta formar una pasta. Si lo preparamos en el robot echamos todos los ingredientes y mezclamos 30 segundos a velocidad 3. Precalentar el horno a 180 grados.

Cuando la masa haya doblado el volumen la extendemos con un rodillo en una superficie enharinada hasta formar un rectángulo de aproximadamente 40 por 50 centímetros. Pincelamos la masa de canela por toda la superficie y le añadimos los frutos secos y las pasas machacados groseramente. Lo vamos enrollando hasta formar un cilindro por la parte más ancha.

Trenza de canela estona

Con un cuchillo bien afilado cortamos a lo largo el cilindro hasta dos centímetros antes de llegar al borde para que quede unido por ahí y vamos formando una trenza procurando dejar hacia arriba la parte estriada para que se vea al hornearse. Cerramos de forma curiosa los extremos sellándolos con unas gotas de agua. Horneamos durante veinte o veinticinco minutos.

Para el glaseado, en un bol mezclamos con un tenedor el azúcar glas con la clara de huevo hasta formar una glasa blanquecina. Con ella pincelamos toda la superficie de la trenza justo recién salida de horno y dejamos enfriar.

Tiempo de elaboración | 2 horas
Dificultad | Media

Degustación

La trenza de canela o Estonian Kringle puede rellenarse con otras opciones como Nutella, frutas escarchadas o incluso algún relleno salado. Está deliciosa el día que se prepara, pero si conseguís que os llegue al día siguiente, veréis que todavía está mucho más buena.

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