Mostrando entradas con la etiqueta recetarios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta recetarios. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de noviembre de 2012

Técnicas GTD aplicadas a la cocina

cuchillo 1º de GTD, tener los cuchillos afilados

A la hora de cocinar, poner en práctica algunas técnicas, nos puede ahorrar algo de tiempo e incluso dinero. Desde hace tiempo que en el terreno del productividad personal, existe una técnica llamada GTD, Get Things Done (se podría traducir como acabar las cosas). Su aplicación directa al mundo de la cocina o alimentación no es posible, pero sí que algunas de sus técnicas nos pueden ayudar, no ya solo a ahorrar tiempo, sino también y lo que es más importante, a comer mejor. En el post de hoy quiero compartir algunas de esas ideas con vosotros, y por supuesto, animaros a que compartáis con el resto de lectores de DAP, las técnicas que utilizáis vosotros.

Las listas

Si hay algo que caracteriza a la cocina son las listas o las notas. Listas de la compra, recetarios, etc… Dentro de las listas, un elemento que considero fundamental en una cocina es una pizarra cerca de la nevera. Con una pizarra podemos ir escribiendo directamente los productos que necesitamos comprar a medida que se van acabando. Más tarde, cuando vayamos a comprar, no hace falta escribirlo todo en una nota, basta con usar la cámara de nuestro móvil para hacer una foto.

Por supuesto, siempre podemos usar un bloc de notas, pero la ventaja de la pizarra es que siempre está a la vista, y todos pueden colaborar apuntando lo que hay que comprar.

Almacenar la información

Algo principal es las técnicas de GTD es tener un mecanismo para almacenar la información. Habitualmente en la cocina esto significa tener un recetario. Sin embargo, las nuevas tecnologías nos ofrecen alternativas más completas. Por ejemplo, Evernote. Lo que veis más abajo es una captura de mi bloc de notas digital, Evernote, con una muestra de mi recetario virtual.

Evernote Mis notas de recetas en Evernote

¿Qué ventajas tiene frente a un bloc en papel? Pues que lo puedes llevar siempre contigo para capturar la información que te interesa en cualquier momento y con cualquier dispositivo. Por ejemplo, si tienes un smartphone, es posible hacer una foto a una receta que hayáis visto en un periódico o revista y automáticamente ya la tendréis en vuestra libreta. Otro ejemplo, también podréis capturar todas las recetas de DAP o de vuestras webs favoritas de cocina en la misma libreta. No solo la dirección web, sino el texto completo con las fotos. ¿Práctico no?

Pero ahí no acaban las ventajas. Con Evernote, también podréis buscar la información en cualquier momento y cualquier lugar. Es posible que en un recetario tengáis algo sobre jengibre, pero os puede costar mucho encontrarlo. Con esta herramienta, basta con que lo busquéis la palabra, y os sacará todas las notas sobre el tema.

Si queréis saber más sobre esta magnífica herramienta os recomiendo leer este post sobre evernote, para recordarlo todo en la nube.

Planificación

Decía un general que una vez entras en acción los planes son inútiles, pero que la planificación previa es esencial. Algo que nos puede ayudar mucho, no solo a ahorrar tiempo, sino a comer mejor es tener pensado qué vamos a comer durante la semana. Es muy sencillo hacer un cuadro con los días de la semana y las comidas, e ir rellenando cada uno de ellos, con nuestros platos. Por supuesto, esto también nos puede ayudar mucho a la hora de hacer la compra. De los propios platos de la tabla, nos salen casi directamente los ingredientes que necesitamos.

Esta técnica, además, nos ayuda mucho a ver si lo que estamos comiendo está proporcionado. Nos permite ver si una semana nos hemos pasado con la carne, o si no hemos comido nada de pescado. Además, el tiempo invertido en hacerla, se recupera con creces cuando ya sabes cada día lo que vas a preparar y cuando tienes los ingredientes comprados.

Muchas veces, tiramos de cosas “fáciles” y no muy saludables, simplemente porque no tenemos tiempo para pensar. Además, son diversos los estudios que demuestran que ser consciente y apuntar lo que uno come puede contribuir a perder peso.

La ejecución

Listas, notas y planes están muy bien, pero si no se llevan a la práctica no sirven. En cuanto a las técnicas de cocina no soy yo el más indicado porque hay grandes chefs y cocineros de los que podemos aprender. En mi caso, y supongo que como tantos otros, aprendí viendo los programas de Karlos Arguiñano y lo que siempre intento hacer es tener tanto los ingredientes, como las herramientas que voy a necesitar, preparados de antemano. De esta forma, también reduces estrés a la hora de ponerte a cocinar.

Eso sí, aunque tengas listas, notas y planes, deja un espacio para la improvisación. Es imposible saber si tendrás visitas, te pondrás enfermo, o lo que sea. Lo bueno de usar estas técnicas es que siempre tendrás a tu disposición un fuente de información de la que tirar cuando no sepas qué comer.

Por supuesto, también me gustaría saber que técnicas, herramientas o métodos utilizáis vosotros a la hora de cocinar, ¿lo comentamos?

Imagen | Por iwfx, Por Eduardo Deboni

En Directo al Paladar | Técnicas básicas de cocina : Cocinando huevos (I)
En Directo al Paladar | Técnicas básicas de cocina : Cocinando huevos (II)




sábado, 27 de octubre de 2012

Somos lo que comemos. Un repaso histórico y práctico a la gastronomía española. Libro

Somos lo que comemos

No es ningún secreto que me apasionan los libros de cocina, pero hace tiempo que no sólo me atraen los recetarios cuando deambulo por una librería. El mundo de la gastronomía es muy amplio y sus facetas muy variadas, ya que, como todos sabemos, forma parte indispensable de nuestra cultura. Puede que los libros que tratan la cocina desde un punto de vista más teórico tengan menos tirón comercial, pero yo los encuentro muy enriquecedores. Es el caso de la obra que os presento hoy, Somos lo que comemos, de Carmelo Rodrigo.

Como bien indica su subtítulo, Un repaso histórico y práctico a la gastronomía española, se trata de una obra que pretende analizar las bases de la cocina tradicional española a través de un recorrido por su historia. Dedica además especial atención a las principales aportaciones de nuestra gastronomía al resto del mundo y finaliza con un apartado en el que se detiene a comentar algunos de los restaurantes más destacados de la cocina típica de cada región, incluyendo varias recetas.

Contenido y estructura del libro

En la primera parte de esta obra, dedicada a la historia de la gastronomía española, el autor hace un repaso por las principales etapas de nuestro pasado y cómo cada momento cultural fue dando forma a nuestra alimentación. Comenzando desde los orígenes prehistóricos y terminando con una reflexión hacia el futuro, Rodrigo pasa por períodos fundamentales como la Hispania romana, la Edad Media y hasta la nouvelle cuisine, sin olvidar las aportaciones de la conquista americana.

El segundo apartado está centrado en los aportes más relevantes que ha ha hecho España a la gastronomía universal, prestando atención a sus orígenes y formas de expansión. Pero el autor ya advierte desde el primer momento que no se trata de resaltar los platos más conocidos hoy de cara al turismo, como la paella, sino los más tradicionales. De este modo, destaca la importancia del cocido, el chocolate, la patata y el tomate: un plato básico de nuestra cultura con sus variedades, y tres ingredientes que son indispensables hoy en cocinas de todo el mundo.

Somos lo que comemos. Libro

La tercera y última parte del libro se aleja un poco de la pura teoría para resaltar los platos tradicionales más representativos de nuestro país. Sin embargo, llama la atención que comience dedicando unas páginas a tres hitos de la gastronomía española – la tortilla de patatas, el lechazo asado y el cocido -, decisión movida sin duda por la importancia que considera el autor que estos platos tienen en nuestra cocina. A continuación, encontramos capítulos breves pero concisos que recogen la gastronomía típica de cada región con reseñas de algunos locales de cocina popular, incluyendo varias recetas.

Motivaciones del autor y finalidad del libro

Carmelo Rodrigo, licenciado en derecho y profesional del sector financiero, es un buen ejemplo de esos autores que, atraídos por cierto ámbito de la cultura, convierten su afición en pasión, casi en una necesidad de investigar e involucrarse con el trabajo personal. Como él mismo declara en la introducción de su obra, su relación con la gastronomía fue formándose poco a poco, incrementando su interés a medida que iba aumentando su contacto con la cocina, tanto en casa como en sus numerosos viajes por el mundo.

De este modo, la afición por la gastronomía se convirtió en pasión hacia lo que el autor considera, y yo estoy de acuerdo, un arte, parte esencial de nuestra cultura. Para compartir sus inquietudes y defender la importancia de la gastronomía se embarcó en la dura tarea que es redactar un libro como este, un proceso nada fácil debido a la amplitud de temas que abarca y la dificultad de la autoedición.

Es posible que haya a quien le sepa a poco alguna de las partes del libro, o no esté totalmente de acuerdo con la selección de locales de restauración. Sin embargo, como el propio Rodrigo comenta, su intención inicial no es otra que la de despertar la curiosidad, incitar a cada lector a investigar más por su cuenta, y convertir su obra en un compañero de viajes gastronómicos. Se trata sin duda de un trabajo encomiable del que admirar el esfuerzo del autor por conseguir que el fruto de su pasión consiguiera ver la luz.

Somos lo que comemos

Carmelo Rodrigo
Autoeditado
22 euros
ISBN 978-84-615-9432-0

En Directo al Paladar | Reinventores: El modelo de negocio de los cocineros. Libro
En Directo al Paladar | Good to the Grain: Baking with Whole-Grain Flours. Libro de cocina