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lunes, 4 de febrero de 2013

El lío de las hamburguesas y su etiquetado

carne burger

Parece que todas las semanas se destapa algún escándalo relacionado con la alimentación y así, al detectarse trazas de carne de caballo en unas hamburguesas en Irlanda y el Reino Unido, y posteriormente en España, se ha desatado en toda Europa el lío de las hamburguesas y su etiquetado.

Lo primero que hay que señalar es que la infracción detectada no es en sí la carne de caballo, que es perfectamente comestible, sana y legal. Lo que es criticable es se detectó la presencia de dicha carne sin que lo indicase el etiquetado entre los ingredientes de las hamburguesas analizadas. Además, en el Reino Unido, el consumo de la carne de caballo es prácticamente un tabú cultural.

Al parecer, el origen de la carne con la que se habían elaborado las hamburguesas es Polonia y tanto las hamburguesas analizadas en el Reino Unido como las de Irlanda, señalaron que lo que en principio eran trazas ha llegado en realidad a casi un 30% de carne de caballo en lo que supuestamente eran beefburgers o hamburguesas de carne de vacuno.

Las hamburguesas envasadas españolas

burger con queso

En nuestro país, la OCU realizó un análisis de 20 muestras de hamburguesas frescas envasadas en los distintos supermercados y centros comerciales, que venían etiquetadas como Preparado de Carne picada o como Burger meat emitiendo un informe sobre los resultados.

La calidad detectada en el análisis realizado a las distintas muestras, señala que solo 4 de ellas están elaboradas con carne de buena calidad, 9 con carne de calidad aceptable y 7 con mala o muy mala, destacando además la presencia de alto contenido de sulfitos y otros conservantes. Al haber hecho el análisis tras el escándalo de Irlanda, se analizó la presencia de ADN de caballo, detectándose en 2 de las 20 muestras.

El motivo de que una carne se califique en este informe como buena, aceptable, mala o muy mala es básicamente su contenido en grasa y no tanto sus características analíticas ni organolépticas. El informe de la OCU no permite en sí mismo valorar su clasificación en este sentido.

Cómo se debe etiquetar la carne de hamburguesas en España

burger lastras

Según la legislación vigente, los preparados cárnicos para hamburguesa deben responder a una de estas tres formas de presentación, estando etiquetados en consecuencia:

  • Carne picada: En este caso la hamburguesa debe estar hecha solamente con carne picada y un porcentaje inferior al 1% de sal. Esta hamburguesa tiene un periodo de caducidad muy corto al no llevar conservantes.
  • Preparado de carne: Para las hamburguesas elaboradas con carne picada y otros condimentos y conservantes, por lo que tiene una mayor duración en cuanto a fecha de caducidad
  • Burger Meat: Carne para hamburguesas que responde a las exigencias de una Directiva Europea, por lo que lleva denominación en inglés, y que se aplica a hamburguesas elaboradas con un preparado de carne como el anterior al que se incorporan cereales, hortalizas y puede llevar sulfitos.

En general, todos los productos analizados estaban bien etiquetados en este sentido, ya que respondían a los dos últimos típos. Otro tema es si su composición o ingredientes eran mejores o peores, pero todos estaban dentro de la legalidad. En cuanto al contenido de carne de caballo, si bien el consumo de esta carne es sano y perfectamente legal, es un fraude en el etiquetado vender hamburguesas con carne de caballo si se venden diciendo que es carne de vacuno.

La opinión de los productores, las Asociaciones y Federaciones Detallistas de la Carne

burger minue

La CEDECARNE (Confederación Española de Detallistas de la Carne) y la ANICE (Asociación Nacional de Industrias de la Carne Española) han mostrado su rechazo al análisis de la OCU, fundamentalmente porque dicho informe ha creado una alarma social y porque en tanto en cuanto no estén del todo claros los protocolos de cómo se han realizado los análisis, puede cuestionarse su rigor analítico.

Respecto a los sulfitos, uno de los campos donde se ha producido mayor batalla, señalan que su etiquetado es preceptivo siempre que se utilicen por su carácter de alergénico, y que no se trata de una triquiñuela legal para utilizarlos para enmascarar mala calidad.

Respecto al contenido de sal, los productores señalan que el 1% de sal, es decir un gramo de sal por cada 100 gramos de producto se corresponde a lo establecido por la Food Standard Agency, si bien por la recomendación de la Organización Mundial de la Salud de reducir el consumo global de sal, el consumo sería excesivo si se consumieran más de seis hamburguesas al día

burger dani

Finalmente respecto a la calidad de las muestras, considera que la OCU ha valorado como mejor o peor unas muestras que otras, atendiendo a su contenido en grasa, lo cual en sí mismo no significa que sean mejores o peores. Como la OCU no ha aclarado como ha hecho esta valoración, ponen en entredicho el contenido del informe en ese aspecto.

En mi opinión, la presencia de más o menos grasa en las hamburguesas, no perjudica su calidad, más bien al contrario porque aporta jugosidad y mejora su textura, siempre y cuando no pasemos de un 15% del total. Además, la grasa es más barata que la carne magra

Conclusiones

En principio debemos recordar que todo este lío de las hamburguesas y su etiquetado, se ha disparado más por el tema del contenido de carne de caballo que por otros componentes incluidos en los preparados cárnicos que venden como hamburguesas. Para quedar tranquilos, quizás lo mejor sea preparárnoslas nosotros mismos, con carne picada y con cualquiera de nuestras recetas de hamburguesa. Así estaremos seguros de lo que llevan. Pero si optamos por algunas de las que vienen preparadas, recordad lo conveniente que es hacer una revisión de la composición y el etiquetado para saber qué estamos comprando.

Imágenes | JLastras en Flickr
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miércoles, 23 de enero de 2013

El futuro de la comida en 11 ideas



COMIDA FÁCIL
Fácil y rápido. / GRAVITY

 


¿Cómo será la comida del futuro? Hay dos formas de saberlo: una es llamar a Sandro Rey o a Katiuska Romero, y la otra, algo menos esotérica, consiste en averiguarlo a través de estudios como Food Thinking.



La consultora alemana de diseño e innovación Gravity elaboró este informe tras dos meses de trabajo de campo en su país, Reino Unido y España. Entrevistas y encuentros con cocineros, expertos y simples ciudadanos les llevaron a algunas conclusiones interesantes sobre tendencias futuras y presentes en nuestra relación actual con los alimentos, como el exhibicionismo en internet, la simplificación en la cocina o la falsa creencia en la naturalidad de lo comemos.


"La comida es un tema que nos importa y nos fascina a todos", explica desde Munich Markos Grohmann, uno de los autores de Food Thinking. "No hay casi ninguna interacción social sin que esté por medio, y si piensas en cuánto tiempo empleamos cada día en comprar, cocinar, almacenar o comer... Queríamos averiguar qué está pasando en este momento en el paisaje gastronómico europeo y qué vendrá, y pensamos que el estudio podría ayudar a quitarnos de encima ideas anticuadas sobre la forma en que comemos y pensar de una forma más abierta sobre lo que ponemos en nuestros platos".


Los autores del estudio encontraron las previsibles diferencias entre los tres países que pusieron bajo el microscopio. "La cultura del pan es un gran tema en este momento en España, al contrario que en Alemania, donde es una parte esencial de la nutrición diaria. De igual forma, en este país es muy importante lo bio ya desde el movimiento verde de los setenta, mientras que en España, no. En el Reino Unido, los consumidores parecen haber pasado la primera oleada de lo ecológico, que durante la recesión ha sido reemplazado por la comida de proximidad", relata Grohmann.


A pesar de todo, existen tendencias comunes a las tres naciones, que el equipo de Hoenle ha sintetizado en cinco puntos. Food is bling, el primero, se podría traducir como "la comida es ostentación": no somos lo que comemos, somos lo que los otros ven que comemos. La comida es un culto y se ha transformado en un nuevo símbolo de estatus, y de ahí nuestra obsesión por alardear de ese restaurante que nadie conoce o esa receta maravillosa en internet. La consultora apoya estas afirmaciones en dos datos llamativos: Tecnhorati tiene catalogados 17.000 blogs de comida frente a 10.000 de moda, y siete de los 20 libros más vendidos en Amazon UK en 2011 son de cocina.


La comida miente, pero nos gusta es la segunda conclusión del estudio. Con sus constantes evocaciones a lo casero y lo natural, productores y vendedores se esfuerzan en transmitir una imagen de autenticidad y de felicidad que casi nunca se corresponde con la realidad. El tercer punto tampoco anima mucho al optimismo: en La comida necesita simplicidad, se retrata un panorama de vagancia generalizada en el que cada vez exigimos menos complicaciones a recetas, electrodomésticos, productos o servicios. "Estas afirmaciones están basadas en lo que hemos visto en restaurantes, casas, tiendas, cocinas y granjas. Son una versión no filtrada de lo que condiciona el paisaje de la comida. Más que pesimistas, nosotros diríamos que invitan a la reflexión", defiende Grohmann.



Berlin
"Un ultramarinos moderno de Berlín pretende ser de los viejos tiempos". / GRAVITY

 


Las dos siguientes conclusiones son, en cualquier caso, algo más positivas. La comida es el háztelo tú mismo para todos los públicos apunta una idea reveladora: la cocina es el último refugio de la artesanía, lo único que un ciudadano medio puede producir con sus manos en esta época. El gran interés que despierta en la actualidad se debe precisamente a eso, a que ofrece un tipo de gratificación inexistente en otros campos de nuestra actividad cotidiana.


La quinta idea sobre el presente de Food Thinking plantea un desafío: La comida puede ser transparente. ¿Lo eres tú?
Basada en conceptos como la temporalidad, la proximidad o lo ecológico,
transparencia significa saber de dónde vienen los alimentos y cómo han
sido producidos. El problema es que esa información puede no resultar
muy apetecible. Si analizáramos nuestras neveras y conociéramos la
granja donde se ha criado el pollo que vamos a asar o los extraños
componentes de ese 30% que no es cerdo del fiambre con el que nos vamos a
hacer el bocata, ¿preferiríamos vivir en la ignorancia?


 


Conceptos del futuro


La parte más vistosa del informe se compone de Conceptos, productos o servicios del futuro que los autores imaginaron tras su investigación. So Not
es una marca ficticia que reniega de los exotismos y apuesta por vender
alimentos de proximidad de manera honesta a la par que estilosa.



01_SO_NOT


GRAVITY

 


El Hol(e)y Plate
es un plato para "presentar tus comidas con los pies en la tierra". El
comensal puede tomar las hojas de la planta y aderezar él mismo su
ración. ¿Un poco bobada? Pues sí.



02_hol(e)y_plate


GRAVITY

 


Convenience 2.0 suena
más apetecible: una aplicación para pedir que te traigan a casa los
ingredientes justos para hacer una receta que ves en internet. Así te
evitas el marrón de la compra pulsando sólo un botón (y pagando después, claro).



03_convenience_APP


GRAVITY

 


Pommes des Terre une
comida y moda. Unas vulgares patatas se convierten en producto de lujo
tras ser recogidas a mano, escrupulosamente seleccionadas y empaquetadas
como joyas. Huele a provocación... pero tampoco parece demasiado lejano de algunos envoltorios de alimentos que ya existen.


04_hermes_pomme_de_terre


GRAVITY

 


 


"Aliméntame... y luego cómeme".
Es el lema de Happy Meat, una marca a través de la cual conoces y crías a
la vaca cuya carne te acabaras zampando. Me recuerda un poco al Apadrina un jamón de Jamones 2.0.


05_feedwhatyoueat


GRAVITY

 


 



Por último, Still
Good es un compartimento dentro de los contenedores donde puedes dejar
comida que aún esté en buen estado, pero que no vayas a consumir porque
tienes demasiada, porque te vas de viaje o por cualquier otro motivo. Así se evita que las personas necesitadas tengan que escarbar en la
basura. Un concepto muy de actualidad en plena era del freeganismo, pero que no sé si gustaría demasiado a algunos responsables políticos empeñados en candar los contenedores.


06_stillgood


GRAVITY

 


¿Crees que estos conceptos se harán realidad? Opina en los comentarios.