Los prudentes diréis que es demasiado pronto, pero hay que empezar a pensar en los regalos de Navidad. ¿O es que queréis renunciar a esa tortura contemporánea que es comprarlos? El revuelto de trastos avanza ya algunas ideas para deleitar a cocinillas, bebedores y caprichosos en general, perfectas para consumir sin ninguna clase de control.
Los tintos demasiado calientes y los blancos demasiado fríos son una constante en nuestras casas. Para beber los vinos a la temperatura correcta, este termómetro parece bastante práctico a la par que resultón. En un momento dado lo puedes usar también de pulsera, si te da por ahí. Cuesta 30 euros en LaBrea Store.
Si eres de esas personas extrañas y algo pijas a las que les da vergüenza ir con el tupper al trabajo, te interesará saber que Iris acaba de lanzar un bolso que camufla unas cuantas fiambreras para llevar la comida. Los creadores de esta vuittonesca línea de tarteras son el diseñador de moda José Castro y la empresa de utensilios de cocina Iris. Cuesta 58 euros -un precio muy de tupper- en las tiendas habituales de la marca.
Uno de mis blogs favoritos de repostería, El Monstruo de las Galletas, ha abierto tienda de trastos propia bajo el nombre de La Cocina del Monstruo. Entre los muchos instrumentos útiles que puedes comprar allí se encuentra esta bandeja de horno especial para galletas, resistente al calor y antiadherente. Cuesta 13,50 euros.
¿Harto de que te claven cada vez que vas a comprar hierbas para cocinar? ¿Y de tener que tirar a la basura la mitad porque se te quedan pochas? La solución es cultivarlas tú mismo. Estas jardineras de Baclong no son baratas, pero parecen ligeras y resistentes, y si eres muy de aromáticas, igual al final ahorras pasta con ellas. Se venden por 87 euros en HuertoShop.
Las cuncas son los recipientes donde se bebía tradicionalmente el Ribeiro. Estas tazas podrían aterrorizar a cualquier exquisito del vino, de esos que en cuanto ven un cristal de más de un milímetro de grosor se rasgan las vestiduras. Pero no dejan de tener su encanto, y más si están decoradas con los fantásticos dibujos de pesca o submarinismo de Chichinabo Inc. Se venden por 39 euros el conjunto de cuatro en Sal y Laurel.
Las patatas no se deben meter en la nevera, y si las dejas fuera a la luz, enseguida empiezan a brotar. Esta sencilla caja opaca y fresca consigue que vivan más tiempo y tarden más en convertirse en aliens amenazadores. Cuesta 11 euros en Cuisine Paradiso.
Una de las golosinas más emblemáticas de la historia, convertida en lámpara. Si sentís la imperiosa necesidad de regalarme algo, no busquéis más. Cuesta 47 euros en My Little Square.
Atención, Bree Van de Kamps del mundo: se acabaron las raciones de tarta desiguales en cenas y fiestas. A partir de ahora, todas serán exactamente del mismo tamaño gracias al Cake Divider, una guía con la que se pueden partir pasteles en seis, ocho o diez partes iguales. Cuesta unos 11 euros en Animi Causa.
Electrodomésticos de colorines
¿Por qué los electrodomésticos de cocina tienen que ser siempre blancos o plateados? Eso es lo que se han debido de preguntar en Electrolux antes de crear la línea Go Colour!, que no puede ser más pop. Sus cafeteras, calentadores de agua, batidoras americanas y tostadores se fabrican en rojo, púrpura y amarillo. Más información en la web de la marca.
Para acabar, el clásico objeto de mal gusto, cuyo humor burdo y facilón encaja en la línea de El Comidista. El Handful Boobie Creamer es un dispensador de leche muy adecuado para mentes primitivas y personas a las que sus madres dieron el pecho hasta los 12 años. No os riáis, que existen. Cuesta unos 7,5 euros en PrankPlace.